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5 documentales de fotografía que no te puedes perder

Fotografía de Annie Leibovitz, perteneciente al reportaje Disney Dream Portrait. Fuente: Pictify 


Si te apasiona la fotografía, eres una persona inquieta y deseas ampliar tu visión del mundo 
fotográfico, aquí tienes 5 documentales de fotografía que te dejarán huella. 


Entre todas las especialidades que engloba la fotografía, algunas han demostrado su capacidad para influir en la cultura popular. Varias de ellas, como la fotografía callejera, el fotoperiodismo de guerra o la fotografía documental, son las protagonistas de los imprescindibles documentales de fotografía que os presento a continuación: 



La muerte de Kevin Carter 






Kevin Carter fue un reportero gráfico de origen sudafricano que comenzó su carrera fotografiando la difícil realidad de su país durante los años 80. Durante un viaje a Sudán con las Naciones Unidas, el joven periodista realizó una de las fotografías documentales más recordadas de la historia: captó la instantánea de un bebe sudanés malnutrido y aparentemente abandonado en el suelo, junto a un buitre. Una foto que le valió en 1993 el premio Pulitzer. A pesar de ello, la vida de Carter se hundió por completo: tras esta foto decidió cambiar el reporterismo por la fotografía de naturaleza y comenzó a recibir durísimas críticas de la opinión pública ante su supuesta indiferencia hacia el niño. Carter se quitó la vida un año más tarde al no poder soportar tanta presión. 

Los testimonios y vivencias de sus amigos y compañeros demostraron que Carter era una persona emocionalmente inestable, arrastraba diversos conflictos personales y la reacción ante su fotografía generó aún mayores problemas. La presión mediática fue determinante en su fatal desenlace. 


Es cierto que existe más de una teoría respecto a la situación que se vivió aquel 11 de marzo de 1993. El documental ofrece todas las claves de aquella instantánea que cambió para siempre su vida. ¿Qué ocurrió? ¿Estaba el niño realmente en peligro? 



The Many Lives of William Klein 




Es considerado como uno de los grandes de la fotografía callejera, pero también como un artista tremendamente polifacético. William Klein continúa disparando a sus 87 años y lleva su inseparable cámara siempre a su lado, una Leica que compró al reconocido Henri Cartier-Bresson. Fotógrafo y cineasta, fue el mejor retratista de la vida social neoyorquina durante el siglo XX, aunque desarrolló la mayor parte de su carrera en Francia. Además, realizó más de veinte películas y documentales, entre los que destaca el primer reportaje audiovisual sobre el mítico boxeador Muhammad Alí. 


Klein protagoniza un documental en el que desnuda su forma de entender la disciplina, recuerda sus mejores momentos y muestra las ideas que continúa aportando al mundo de la fotografía. Como curiosidad, la revista Vogue jamás publicó su trabajo, ya que lo consideraban grotesco y sin cabida entre sus páginas. The Many Lives of William Klein puede considerarse la biografía audiovisual del genial fotógrafo. 



No me llames fotógrafo de guerra 




El fotoperiodismo español goza en la actualidad de una gran reputación alrededor del mundo. Muchos conflictos bélicos han sido documentados por reporteros gráficos españoles, entre los que destaca el joven Samuel Aranda, ganador del World Press Photo en su edición de 2011.



Es un documental protagonizado por varios fotógrafos españoles con experiencia en zonas de conflicto, especialmente Irak, Libia y Afganistán. Samuel Aranda, Manu Brabo o Moisés Saman, entre otros, relatan sus experiencias en frentes de guerra, las dificultades que plantean este tipo de escenarios y su repercusión psicológica sobre los fotógrafos. Además, se describe con precisión el camino que sigue una foto desde el instante en que se toma hasta el momento de su publicación en un medio de comunicación: los elementos que influyen a la hora de elegir o desechar una foto, porqué una imagen transmite más que otras y los intereses mediáticos y económicos que, en muchas ocasiones, priman sobre la información. No me llames fotógrafo de guerra es la confesión de los miedos y esperanzas de estos fotorreporteros. 



Annie Leibovitz, una vida a través de la cámara 




La estadounidense Annie Leibovitz tiene el honor de ser la fotógrafa mejor pagada del mundo. Especializada en la fotografía documental de celebrities, ha trabajado en las más prestigiosas revistas del género: Vanity Fair, Vogue, Elle… Leibovitz ha compartido estudio con grandes figuras de nuestro tiempo, entre las que destacan la reina Isabel II, Nelson Mandela, la actriz Meryl Streep, o el Beatle John Lennon, al que realizó su última foto en vida. 



A pesar de desarrollar la mayor parte de su trabajo con grandes estrellas –llegó a documentar la gira americana de los Rolling Stones en 1975- Leibovitz también ha experimentado con la fotografía publicitaria y de paisajes. Ha dirigido destacadas campañas (Walt Disney, American Express, Fifa World Cup…), dejando su sello en cada una de ellas. El siguiente documental, realizado en 1993 y dirigido por su hermana Barbara, es un recopilatorio de sus trabajos, una verdadera introspección y una inmersión en la cultura popular que logró crear con sus fotografías. 



Everybody Street 




Los aficionados a la fotografía callejera no podéis obviar este documental sobre la disciplina de la Street Photography. Su argumento es muy claro: mostrar la ciudad de Nueva York a través de la visión de los grandes fotógrafos de la historia. 



La urbe norteamericana es seguramente uno de las ciudades más interesantes para hacer este tipo de trabajos. Un lugar que ha inspirado durante décadas a cientos de fotógrafos ávidos de captar momentos inigualables y únicos, simplemente paseando por sus interminables calles. Así, con éste documental como escaparate ideal de la ciudad, se hace una auténtica exploración cinematográfica de la Gran Manzana con la fotografía como protagonista. Un documento gráfico que puede ayudar a comprender mejor la naturaleza de éste tipo de arte y transmitir las sensaciones que se experimentan al captar las fotos. 



Además, se realizan numerosas entrevistas, algunas de ellas a importantes personalidades de la fotografía. Es el caso de Bruce Davidson o Bruce Gilden, miembros históricos de la agencia Magnum, que lograron retratar a personajes de las calles neoyorquinas y sus detalles cotidianos. Otros, en cambio, se decantan por la fotografía de la escena musical, como Rick Powell, o el serbio Vladimir Milivojevich, que se centra en el mundo de los drogadictos y pandilleros. Todos ellos lograron captar momentos, escenas y situaciones únicas e irrepetibles.



FUENTE
HiperTextual

Sony World Photography Awards 2015: ganadores



Ya conocemos los ganadores de los premios anuales de fotografía de Sony. Y, un año más, nos han deparado sorpresas agradables no solo por la elevada calidad de las fotografías premiadas, sino también debido a que un fotógrafo español se encuentra entre los galardonados. 

Las fotografías premiadas en los Sony World Photography Awards 2015 serán expuestas en la Somerset House de Londres del 24 de abril al 10 de mayo, y para conocer al ganador del concurso abierto tendremos que esperar a la ceremonia de gala que se celebrará el próximo 23 de abril. Afortunadamente, mientras tanto podemos disfrutar las instantáneas que ya han sido seleccionadas. Vamos con ellas. 

Una categoría con «sabor español» 

Jaime Massieu Marcos no es un fotógrafo profesional. Y, a pesar de ello, ha conseguido imponerse a unos 80.000 fotógrafos de todo el planeta para alzarse con el galardón en la categoría «Fracción de segundo» de los premios fotográficos de Sony. Para capturar su espectacular Animación suspendida, que es como ha bautizado su fotografía, utilizó un objetivo con zoom 70-200 mm que, de forma improvisada, le pidió a un conocido. A partir de ahí la inspiración, y esa pizca de fortuna que siempre ayuda, hicieron de las suyas. No está nada mal para alguien que nunca había practicado fotografía de deportes. 

Jaime Massieu Marcos, España. Ganador de la categoría Fracción de segundo. Sony World Photography Awards 2015 

Y ahora... las 15 categorías restantes 

Como pueden ver si le dedican unos minutos a las fotografías que tienen debajo de este párrafo, el nivel de esta edición es muy alto. Por supuesto, no todas las instantáneas tienen la misma fuerza, o idéntica carga dramática, pero hay unas cuantas que derrochan pasión por la fotografía y una técnica bien asimilada. Juzguen ustedes mismos. 

Armin Appel, Alemania. Ganador de la categoría Arquitectura. Sony World Photography Awards 2015 

Héctor Muñoz Huerta, México. Ganador de la categoría Arte y cultura. Sony World Photography Awards 2015 

Antony Crossfield, Reino Unido. Ganador de la categoría Mejorada. Sony World Photography Awards 2015 

Nick Ng Yeow Kee, Malasia. Ganador de la categoría Poca luz. Sony World Photography Awards 2015 

Antoine Weis, Suiza/Luxemburgo. Ganador de la categoría Naturaleza y vida salvaje. Sony World Photography Awards 2015 

Norman Quinn, Reino Unido. Ganador de la categoría Panorámica. Sony World Photography Awards 2015 

Saleh Rozati, Irán (con residencia en Austria). Ganador de la categoría Gente. Sony World Photography Awards 2015 

Wilson Lee, Hong Kong. Ganador de la categoría Sonrisa. Sony World Photography Awards 2015 

Yasen Georgiev, Bulgaria. Ganador de la categoría Viajes. Sony World Photography Awards 2015 

Beatriz Mota da Rocha, Portugal (15 años). Ganadora de la categoría Cultura. Sony World Photography Awards 2015 

Yong Lin Tan, Malasia (19 años). Ganador de la categoría Medio ambiente. Sony World Photography Awards 2015 

Stephanie Anjo, Reino Unido (14 años). Ganadora de la categoría Retratos. Sony World Photography Awards 2015 

Turi Calafato, Italia. Primer puesto en el concurso de teléfono móvil. Sony World Photography Awards 2015 

Janos M. Schmidt, Hungría. Segundo puesto en el concurso de teléfono móvil. Sony World Photography Awards 2015 

Ako Salemi, Irán. Tercer puesto en el concurso de teléfono móvil. Sony World Photography Awards 2015 
FUENTE
Sitio oficial | World Photography Organisation 
En Xataka Foto | Sony World Photography Awards 2014: ganadores

La delgada línea ética que separa un fotoperiodista de un 'turista sucio'



Si le preguntamos a un fotoperiodista profesional o un fotógrafo documental cuál es el consejo que le daría a un amateur que quiere ser profesional, entre muchos otros seguro que encontramos uno esencial: viajar. Viajar enriquece la vista y el alma, nos ayuda a ser más humanos porque nos acerca a gente con perspectivas diferentes sobre la vida. Para un fotógrafo, viajar también enriquece y excita constantemente al ojo enseñándole rostros, vestimentas y paisajes que no ha visto nunca. A muchos de nosotros nos encantaría realizar un viaje a algún lugar remoto como India, Indochina o África para vivir en primera persona el contraste de cultura y poder fotografiar esa maravillosa experiencia. 

Sin embargo, existe una delgadísima línea en la ética profesional de un fotógrafo que debemos aprender a distinguir para no convertirnos en un 'turista sucio'. El 'turismo sucio' son aquellos viajes realizados a países desfavorecidos con el objetivo tiene retratar la pobreza y la miseria de países como Tailandia, Vietnam o Brasil. Este tipo de turismo es alimentado por aquellos fotógrafos aficionados que viajan para encontrar buenas imágenes pero que en su lugar encuentran la satisfacción de saber que no comparten la mala situación de aquellos a quienes retratan. 

La ética del fotógrafo documental 



La ética de un fotógrafo considero que es el aspecto más importante si queremos dedicarnos a la fotografía documental. No podemos limitarnos a retratar a la última tribu de bosquimanos en el sur de África si tan sólo queremos llegar, tomar unas fotos e irnos. Un buen fotógrafo debería tomarse su tiempo para hacer este tipo de trabajos, sumergirse en la cultura y las tradiciones de la tribu y llegar a ser uno más. Ser invisible. 

La historia de Edward Sheriff Curtis es la más apasionante que conozco cuando hablamos de fotógrafos con una ética inquebrantable. Este fotógrafo estadounidense vivió entre 1858 y 1952, y dedicó más de 30 años de su vida a documentar la vida de los nativos americanos. Entre muchos otros temas, Curtis pudo documentar los hábitos, costumbres, mitos y rituales con sumo respeto gracias a la creciente confianza que los nativos depositaron en él. Retrató la vida de muchísimas tribus como los Apache, los Cheyenne o los Commanche entre otras. 

Al convertirse en uno más, Curtis llegó a realizar rituales secretos, únicamente permitidos a los nativos americanos. Rituales extremos como uno en el que tras 17 días ayunando, se debe bailar al ritmo de los tambores con el cuerpo pintado, vestido con tan sólo un taparrabos y sosteniendo una serpiente de cascabel viva con la boca. Su ética le valió ser considerado probablemente el único 'nativo americano blanco' de la historia. 

El Gobierno Estadounidense apadrinó una extensa web compuesta por la magna obra del fotógrafo, compuesta por 20 volúmenes acompañados de sus respectivas fotografías. 

Jimmy Nelson, cuando la fotografía documental se convierte en espectáculo 

Justo en el otro extremo de la ética profesional de un fotógrafo documental encontramos a Jimmy Nelson. Conocí su figura hace un tiempo gracias a la colección 'Before They Pass Away', O Before They Pass Away By Jimmy Nelson editado en libro. Todo comienza el día que Jimmy Nelson encuentra la financiación para realizar un ambicioso proyecto: viajar por todos los rincones del mundo para retratar las tribus más amenazadas del planeta. Entre estas tribus encontramos los Gauchos argentinos, los Monjes tibetanos, o la tribu Banna originarios de Etiopía. 

Suponiendo que el objetivo de Jimmy era bienintencionado, la ética y la vía eran muy desafortunadas. Llevó consigo un espectacular equipo de fotografía compuesto por flashes, cámaras y accesorios de alta gama y si vemos el Making Of de la serie podemos ver cómo Jimmy no elabora un trabajo documental, sino que decide hacer posar a los indígenas o hacerles vestir máscaras y trajes reservadas a ceremonias sagradas. Todo por unas fotografías. 

Esta falta de ética tan abismal fue denunciada por Survival International, que además de demostrar que los retratos no eran veraces, denunciaron los graves conflictos y la delicadísima situación en los que muchas de estas tribus se ven involucradas, un tema que Jimmy ni siquiera ha mencionado en la colección. 

Conclusiones 

La emoción de viajar no debe llevarnos a tomar fotografías banales de los habitantes de un país para valorar nuestra buena situación. Lo mejor que podemos hacer es sumergirnos en una cultura que no es la nuestra, aprender a ser uno más y entonces nos ganaremos el derecho de fotografiar la miseria y la gloria de un país y sus habitantes de forma consciente de lo que estamos hablando. Las prisas nunca se han llevado bien con el trabajo bien hecho, por lo que apresurarnos o disponer de poco tiempo para viajar no es una buena opción si queremos ser buenos fotógrafos documentales.

Fuente: XatakaFoto
Foto | WikimediaCommonsWikipediaTransformer18 en Flickr (redimensionada)
Imagen | Arend Vermazeren